Los republicanos en el Senado estadunidense partieron al receso en conmemoración por el Día de los Caídos sin aprobar un proyecto de 70 mil millones de dólares para financiar al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por su siglas en inglés) y a la Patrulla Fronteriza, que el presidente Donald Trump les ordenó votar antes del 1º de junio, fecha en que regresarán a sus actividades en Washington.
Los demócratas han bloqueado durante meses el financiamiento al ICE y a la Patrulla Fronteriza en protesta por la ofensiva del gobierno federal en materia de control migratorio; exigieron cambios de actitud en las agencias de seguridad involucradas, pero las negociaciones con la Casa Blanca no han prosperado.
Cuando los periodistas le preguntaron ayer a Trump si estaba perdiendo el control del Senado, el republicano respondió: “de verdad que no lo sé. Puedo decirles: yo sólo hago lo que está bien”.
Antes de partir, los senadores republicanos habían renunciado ya a parte del proyecto de ley que preveía mil millones de dólares para la seguridad del complejo de la Casa Blanca y del salón de baile de Trump, ante las críticas de miembros de su propio partido.
Luego, se estancaron en discusiones sobre si apoyar o bloquear un nuevo fondo de mil 776 millones de dólares para compensar a aliados del presidente que participaron en el asalto al Capitolio, el 6 de enero de 2021, y argumentan haber sido perseguidos políticamente, en función de un polémico acuerdo anunciado esta semana por el Departamento de Justicia (DOJ).
En tanto, la dependencia anunció la incorporación del mayor grupo de nuevos juzgadores de migración en su historia, mientras el gobierno se dispone a reponer el sistema de tribunales de migración con personas a las que denomina “jueces de deportación”.
Fuente: La Jornada
