Jesús Utrilla / NV Noticias
La posibilidad de ampliar hasta tres meses las vacaciones escolares de verano provocó inquietud entre ciudadanos y estudiantes, quienes advirtieron posibles repercusiones tanto en el aprendizaje como en la economía de familias y trabajadores vinculados al sector educativo.
Nadia, estudiante de Nutrición, señaló que un periodo tan largo sin clases podría afectar directamente a quienes dependen laboralmente de las actividades escolares, como trabajadores de cafeterías y servicios de alimentación. Consideró además que el tiempo libre excesivo podría repercutir negativamente en la formación académica de los alumnos.
“Creo que sí va a afectar tanto a los alumnos como a las personas que trabajan dentro de las escuelas, porque serían tres meses sin actividades y sin ingresos para muchos”.
Por su parte, Rosa opinó que la ampliación del receso obligará a los padres de familia a involucrarse más en las actividades diarias de sus hijos para evitar que pasen todo el tiempo en dispositivos electrónicos o sin realizar actividades productivas.
“Vamos a tener que ponerlos a leer y hacer otras cosas, darles un tiempo de teléfono y un tiempo de estudiar. También hay que ocuparlos en ayudar en la casa, barrer, limpiar y mantener su cuarto limpio”.
Las opiniones reflejan la preocupación de algunos sectores ante el impacto que un periodo vacacional más extenso podría tener tanto en el rendimiento escolar como en la organización familiar y económica de miles de hogares.
