Madonna presentó dos de las canciones que forman parte de “Confession II”, su nueva producción discrográfica, en un icónico bar gay de West Hollywood. Durante el evento, no pasó desapercibida la inquietud que le provocó que Addison Rae, que animaba el evento, prolongara el uso del micrófono que ella estaba utilizando.
El trascendido de que la “Reina del pop” se peesentaría en “The Abbey” fue el responsable de la larga fila que se plegada por Robertson Boulevard, a poco de la media noche de ayer, sábado 25 de mayo.
Se trataban de decenas de fans de Madonna, que querían escuchar sus nuevas canciones, en presencia de la intérprete, quien, en compañía de un DJ, Stuart Price, mostró ánimos y energía detrás de la cabina, cuando su set comenzó a ser reproducido.
Los temas presentados fueron “Love sentsation” y “Freedom”, aunque también sonaron otros de sus más grandes éxitos como “Hung up”.
Price le entregó un micrófono a Madonna para que pudiera pronunciarse e interactuar con sus fans, con el que la cantante presentó problemas cuando trató de hablar y cayó en la cuenta de que estaba apagado, fue entonces que se lo devolvió al DJ y este lo encendió inmediatamente.
A partir de ese momento recitó frases relacionadas a la libertad, pero también hizo una petición a sus seguidores, solicitándoles que dejaran los celulares, con los que grababan el épico encuentro, para disfrutar de la música.
