El presidente estadunidense, Donald Trump, volvió a arremeter ayer contra la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) al afirmar que ninguno de los miembros “entiende nada a menos que (Washington) los presione”, un día después de acusar a los países que integran la organización de “no estar ahí” cuando les pidió su apoyo en la guerra contra Irán y la reapertura del estrecho de Ormuz, y luego de amenazarlos con sanciones y con abandonar la alianza.
El secretario general del mecanismo transatlántico, Mark Rutte, defendió que la alianza atraviesa un “cambio profundo” con el “liderazgo” de Trump y aseguró que los socios europeos están haciendo “todo lo que Estados Unidos está pidiendo”.
Dos diplomáticos europeos afirmaron que la OTAN “no desempeñaría ningún papel en la guerra contra Irán”, pero quiere colaborar en soluciones para el estrecho de Ormuz.
“Nadie de esta gente, incluida nuestra propia OTAN, que es muy decepcionante, entendió nada a menos que se les presionara”, afirmó en un publicación en Truth Social.
“La alianza no finge que no pasa nada”, declaró Rutte, al admitir tensiones entre los socios. “Los aliados reconocen, y yo reconozco, que estamos en un periodo de cambio profundo”, indicó.
Asimismo, reprochó que “algunos aliados fueron un poco lentos” cuando la Casa Blanca requirió apoyo logístico en Irán, “por decirlo suavemente”.
“Están proporcionando ahora una cantidad masiva de apoyo” en logística o en el uso de sus bases. “Casi sin excepción, los aliados están haciendo todo lo que Estados Unidos está pidiendo”, añadió.
Como ejemplo citó que Reino Unido lidera “una coalición para garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz”, sin mencionar que la postura de Francia o España de impedir el uso de sus territorios para las operaciones estadunidenses en Medio Oriente, que tanto enojó a Trump, se mantiene sin variación.
Fuente: La Jornada
