Sam Ojeda / NV Noticias
Xalapa.- La discusión de la reforma electoral propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pondrá sobre la mesa un tema inédito en la legislación mexicana: la regulación del uso de inteligencia artificial en contenidos relacionados con procesos electorales, advirtió el magistrado presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Gilberto Bátiz.
El magistrado señaló que este punto será uno de los aspectos más relevantes del análisis legislativo por tratarse de un fenómeno que hasta ahora no había sido considerado en las normas electorales.
“A mí me interesa mucho porque va a ser muy novedoso la regulación que se haga sobre el uso de la inteligencia artificial. Esto es algo que no se había puesto sobre la mesa, se está poniendo por primera vez sobre la mesa”.
La iniciativa plantea que todo contenido vinculado con procesos electorales que haya sido alterado o generado mediante inteligencia artificial u otras tecnologías deberá estar claramente identificado mediante un etiquetado que permita conocer su origen.
Además, la propuesta establece que la obligación de identificar este tipo de materiales no recaerá únicamente en quien los produzca, sino también en concesionarios de radio y televisión y plataformas digitales, que tendrían que advertir cuando el contenido no cumpla con las reglas e incluso impedir su difusión.
Bátiz señaló que la intención de esta regulación es garantizar transparencia sobre la autoría de los mensajes políticos que circulan en el espacio público.
“Tenemos que saber quién es el encargado de emitir un determinado mensaje porque cuando exista alguna sanción en estos procedimientos sancionadores tiene que haber responsables que asuman la carga y el costo del discurso político”.
Subrayó que el objetivo no es restringir la libertad de expresión, sino establecer reglas que permitan identificar a quienes emiten los mensajes dentro de la competencia política.
“Creo que es indispensable y creo que es necesario porque en un sistema político es importante que no solamente existan destinatarios, sino también los emisores del mensaje. Y no como una forma de estar limitando la libertad de expresión, pero sí regulando”.
También advirtió que la regulación busca prevenir la circulación de contenidos manipulados o anónimos que puedan afectar el debate público.
“Que tengamos configuraciones que conlleven a la calumnia y que conlleven a rostros ocultos, que no abonan a un mensaje asertivo, que no abonan a la discusión”.
