Jesús Utrilla / NV Noticias
La apertura y operación de gasolineras en el país enfrenta una carga regulatoria que supera los 100 requisitos anuales por estación, lo que complica la inversión y retrasa nuevos proyectos, señaló el sector empresarial.
Ricardo Quiroz, presidente de la Asociación Mexicana de Proveedores de Estaciones de Servicio (AMPES), advirtió que lejos de simplificarse, los trámites se han incrementado y, en muchos casos, se duplican entre autoridades municipales, estatales y federales.
“Al día de hoy, nosotros como proveedores sabemos que una estación debe cumplir más de 100 requisitos al año, y cada día, lejos de reducir, están aumentando más. Hay requisitos que se duplican; lo tiene el municipio, también el estado, luego la CEA y luego la CNE, y se tiene que trabajar con el gobierno para que un solo documento sea válido para varias áreas”.
Explicó que algunas dependencias federales ya han emitido acuerdos de simplificación administrativa, como la Comisión Nacional de Energía (CNE) y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), lo que representa un avance; sin embargo, consideró que aún es necesario armonizar criterios entre instituciones para evitar cargas innecesarias.
Detalló que además de los lineamientos en materia energética y ambiental, las estaciones de servicio deben cumplir con disposiciones del Instituto Mexicano del Seguro Social, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y otras instancias, lo que impacta directamente en la estructura de costos, sobre todo ante cambios como el aumento al salario mínimo y la reducción de la jornada laboral.
Quiroz enfatizó que la simplificación de trámites no necesariamente requiere nuevas leyes, sino coordinación entre dependencias federales encabezadas por la Secretaría de Energía y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, con el fin de homologar criterios y facilitar la apertura de nuevas estaciones sin comprometer la seguridad ni el cumplimiento normativo.
