Yerin Ha marcó un hito en la industria audiovisual al convertirse en la primera actriz de origen asiático que asume el papel principal en la exitosa serie de Netflix: Bridgerton. Esta elección representa no solo un avance en cuestión de diversidad en televisión, sino el comienzo de una etapa marcada por la valentía y la ruptura de estereotipos. “Me sentí un poco invencible”, recordó, en la entrevista para la portada de InStyle.
Su llegada al papel protagónico se dio poco después de finalizar otro contrato con la plataforma de streaming y mientras visitaba a su madre en Corea del Sur. La intérprete australiana relató que la audición le provocó ansiedad, ya que consideraba que cada proyecto podría ser el último. En menos de 24 horas, grabó y envió su audición, convencida de que su acento británico no sería suficiente.
Poco después, recibió el llamado para realizar una prueba de química actoral junto a Luke Thompson, quien interpreta a Benedict Bridgerton. A pesar del cansancio por la diferencia horaria y su poca familiaridad, la conexión entre ambos actores fue inmediata. Sobre esto, comentó: “Sentí que realmente hablábamos, a pesar del retraso y la distancia”.
Para Ha, el proceso fue veloz aunque nada sencillo. Se enteró de que sería la nueva protagonista mientras desayunaba con su madre en Gangnam. En solo cuatro días, regresó a Sídney, empacó sus pertenencias y partió a Londres para iniciar el rodaje, según relató.
Encabezar una serie reconocida mundialmente supuso para Ha un desafío emocional y profesional importante. Prestó especial atención a la manera en que se tratarían las escenas de intimidad y a la presión sobre la imagen corporal. Al respecto, expresó: “Llevo mucho tiempo enfrentando temas de imagen y vergüenza, todavía estoy aprendiendo a aceptarme completamente”.
El ambiente liderado por mujeres en la producción de Bridgerton fue clave para su desarrollo. Trabajó directamente con la coordinadora de intimidad Lizzy Talbot y dialogó abiertamente con Thompson sobre inseguridades, construyendo una relación de confianza desde las primeras escenas. “Queríamos expresar la conexión humana y, para eso, a veces hay que dejar de lado los miedos personales”, explicó.
Por su arte, Shonda Rhimes, creadora de la serie, destacó su trabajo: “Yerin aporta humor y determinación; interpreta a Sophie con perfección”.
