Jesús Utrilla / NV Noticias
Inés Viñas Antonio, exigió avances en la búsqueda de su hijo desaparecido. Señaló que lleva muchos años buscando a su hijo sin obtener respuestas claras por parte de las autoridades.
Comentó que su hijo, Julio César Armida Viñas, desapareció en febrero de 2018, cuando se encontraba en la etapa final de su formación profesional. La última ubicación conocida de su hijo fue en la zona del Acuario de Veracruz, lugar desde donde dejó de tener contacto con él.
“Mi hijo desapareció el 13 de febrero de 2018. Su última ubicación fue por la zona del acuario, ahí fue más o menos la última señal de su celular. Él ya había terminado la carrera de Licenciado en Nutrición y estaba tramitando sus papeles porque ya había hecho su examen profesional”.
La última comunicación que tuvo con su hijo fue vía telefónica, entre las 8 y 8:30 de la noche. Posteriormente, al intentar contactarlo de nuevo, el teléfono ya se encontraba apagado, situación que encendió las alertas entre familiares y amigos.
“La última llamada que yo le hice fue entre ocho y ocho y media. Ya no me respondió y a la segunda llamada su celular estaba apagado. Él se iba a encontrar con unas personas y dicen que nunca llegó, pero todavía les habló y les dijo que lo llevaban, o sea, se supone que a esa hora ya se lo estaban llevando”.
Según la información recabada por la familia, Julio César se dirigía a una reunión con excompañeros de la Facultad de Nutrición, relacionada con temas escolares o laborales. Desde entonces, no se ha tenido rastro de su paradero, a pesar de los esfuerzos de búsqueda emprendidos.
Viñas Antonio llamó a quienes tengan cualquier información que pueda contribuir a la localización de su hijo y de otras personas desaparecidas, para que la hagan llegar a través de la Comisión de Búsqueda, reiterando que incluso el dato más pequeño puede ser importante para avanzar en las investigaciones
