Jesús Utrilla / NV Noticias
La próxima administración municipal de Veracruz se prepara para una transición con acompañamiento técnico del Congreso del Estado y del Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS), con el objetivo de garantizar un proceso de entrega–recepción sin irregularidades.
La alcaldesa electa, Rosa María Hernández Espejo, destacó que existe disposición institucional para que el cambio de gobierno se realice bajo estricto cumplimiento de la ley.
Después de la toma de protesta la administración entrante contará con 15 días para emitir observaciones y un año completo para solventarlas legalmente.
Hernández Espejo adelantó que analizarán a fondo la situación de 51 plazas sindicales generadas en el cierre del gobierno actual, presuntamente vinculadas a trabajadores de confianza y con altos salarios.
La postura de su gobierno será proteger a quienes realmente laboran para el municipio, sin afectar derechos laborales.
“Los trabajadores sindicalizados tienen todo nuestro respeto y apoyo. Nosotros siempre hemos estado con ellos, porque el trabajador debe ganar bien, pero quien va todos los días y realiza una labor importante. Revisaremos el caso de funcionarios públicos que pasan a ser sindicalizados y que, de acuerdo con la ley, parece ser que no procede, pero vamos a analizar bien el tema”.
La presidenta municipal electa señaló que, entre los puntos de mayor atención en la entrega–recepción, se encuentran:
• Sindicatura, por resguardar bienes y documentación patrimonial
• Tesorería, para evaluar el estado financiero y obligaciones municipales
• Obras públicas, para confirmar que proyectos cuenten con recursos y tiempos asegurados
Hernández Espejo afirmó que solicitó colaboración anticipada al gobierno en funciones para facilitar la revisión, aunque hasta ahora no se ha otorgado una respuesta oficial.
