El gobernador de Texas, Greg Abbott, presume en redes sociales la construcción de su muro fronterizo, pero se trata de un megaproyecto sin pies ni cabeza, entre el estado que encabeza y el territorio mexicano, cuyo objetivo, de detener el paso de migrantes que cruzan desde el Río Bravo, no cumple.
En un recorrido desde Laredo hasta Brownsville, se pudo observar que la gran mayoría de la frontera chica entre Estados Unidos y México se encuentra completamente libre de obstáculos.
Además de que las porciones más representativas de un muro no son de la barrera que erige Abbott, sino que pertenecen a proyectos federales, que se han realizado en administraciones anteriores, como la de Donald Trump, o se trata de del muro que el actual presidente, Joe Biden, ordenó reforzar.
Además, y aunque lo presume en redes sociales, los trabajos del muro del gobernador Abbott cesan durante los fines de semana.
Sin embargo, y aunque se trata de un imponente proyecto, los menos de 200 metros de largo de muro se puede evitar de manera fácil, en caso de que una persona intente cruzar a través de la frontera.
Fuente: Milenio