El ex director de Pemex, Emilio Lozoya, rechazó que la planta de Agronitrogenados se compró a sobreprecio, pero dijo estar dispuesto a reparar el daño patrimonial causado, aunque esto no quiere decir que él sea responsable, por lo que su defensa buscará garantizar un pago de 5 millones de dólares para este caso y el de Odebrecht.
En el caso de la planta chatarra, la reparación se cubriría con una casa cuyo valor supera los 3.4 millones de dólares, para lo cual su defensa busca entrevistarse con el actual director de Pemex, Octavio Romero.
Por lo que hace a Odebrecht, se pretende entregar dos inmuebles con valor de 1.6 millones de dólares y pedirán un crédito porque creen que no les va alcanzar.
En audiencia en el Centro de Justicia Penal Federal del Reclusorio Norte, el juez de control José Artemio Zúñiga, le impuso a Lozoya la medida cautelar de prisión preventiva justificada por el caso Agronitrogenados, mismo donde enfrenta un proceso por operaciones con recursos de procedencia ilícita.
La FGR pidió la medida cautelar porque aseguró que existe riesgo fundado de fuga por la amistad que mantiene con el ex presidente Enrique Peña y con el ex dueño de Altos Hornos Alonso Ancira y otros empresarios.
Sin embargo, Miguel Ontiveros, abogado del ex funcionario, reviró diciendo que su cliente no guarda relación con Peña, ya que el ex mandatario es el más mencionado y denunciado en el caso Odebrecht.
Además, entregó una carpeta a la FGR y a la representación jurídica de Pemex, con el propósito de llegar a un acuerdo reparatorio, solo por Agronitrogenados, y apuntó que solicitarán la extinción de la acción penal.
No hubo sobreprecio
Al tomar la palabra, Emilio Lozoya afirmó que la planta de Agronitrogenados se compró porque la oposición pidió impulsar la producción de fertilizantes en el sexenio pasado, pero negó que fuera adquirida a sobreprecio.
Con el uniforme reglamentario para los reclusos, de color caqui, y tenis azules, Lozoya aseguró que tuvo una nula participación en el análisis de la compra de la planta; explicó que la adquisición fue revisada por dos o tres consejos de administración en la que también participaron asesores independientes a quienes ni siquiera conoció, porque fue antes de su llegada a Pemex. Una de la empresas que participaron en el avalúo, dijo, fue White & Case.
Fuente: Milenio
