El avance demócrata en el Congreso estadounidense podría frenar los intentos de Donald Trump de impulsar concesiones territoriales a favor de Moscú. El Kremlin enfrenta un escenario menos favorable para negociar con Kiev.
Moscú.— Los resultados de las recientes elecciones legislativas en Estados Unidos representan un revés político no solamente para el Partido Republicano, sino también para el presidente ruso, Vladímir Putin, quien podría perder uno de sus principales instrumentos de presión sobre Ucrania: el respaldo de Donald Trump.
La nueva correlación de fuerzas en el Congreso, donde los demócratas consiguieron la mayoría en ambas cámaras, amenaza con limitar las posibilidades del mandatario estadounidense de impulsar acuerdos que obliguen al gobierno de Volodímir Zelenski a aceptar las exigencias territoriales de Rusia.
El cambio ocurre en un momento clave para las negociaciones destinadas a poner fin al conflicto armado. Putin había apostado por alcanzar un entendimiento favorable con Trump, bajo la expectativa de que Washington presionaría a Kiev para aceptar las condiciones planteadas por Moscú.
Sin embargo, especialistas consideran que esa oportunidad se ha reducido considerablemente, mientras que Ucrania podría encontrar mayores posibilidades de recuperar el respaldo político y militar estadounidense.
DEMÓCRATAS PODRÍAN FRENAR LAS CONCESIONES A MOSCÚ
Desde el gobierno ruso existe preocupación por el fortalecimiento de la oposición demócrata en el Congreso, particularmente por su postura crítica hacia el Kremlin.
La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, reconoció el impacto político de los resultados electorales y señaló que el Congreso estadounidense mantiene un consenso contrario a la normalización de las relaciones con Moscú.
Pese a este escenario, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, intentó minimizar las consecuencias y aseguró que Donald Trump continuará al frente de la política exterior estadounidense hasta concluir su mandato.
Moscú también expresó su expectativa de que el presidente mantenga sus esfuerzos diplomáticos y continúe impulsando las conversaciones entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, consideró que el nuevo equilibrio político podría incrementar las posibilidades de recibir asistencia adicional de Washington.
PUTIN HABRÍA CALCULADO MAL EL TIEMPO
El exembajador estadounidense en Moscú, Michael McFaul, considera que los resultados electorales reducen significativamente la capacidad de Trump para presionar al gobierno ucraniano.
De acuerdo con su análisis, Putin cometió un error estratégico al confiar en que el tiempo jugaría a su favor y que la llegada de Trump permitiría obtener concesiones tanto en el terreno territorial como en las relaciones económicas entre ambos países.
McFaul sostuvo que el mandatario ruso esperaba cerrar un acuerdo favorable con la Casa Blanca, pero ahora enfrenta un panorama político que podría acelerar la necesidad de alcanzar una salida negociada.
El exdiplomático también advirtió que las posibilidades de concretar acuerdos beneficiosos para Moscú se han reducido, debido a las limitaciones políticas que enfrenta Trump tras los resultados electorales.
Aunque el presidente estadounidense todavía conserva facultades para intervenir en la política exterior, la nueva mayoría legislativa podría obstaculizar iniciativas relacionadas con el levantamiento de sanciones contra Rusia o la reducción del apoyo a Ucrania.
EL PETRÓLEO RUSO TAMBIÉN ENFRENTA OBSTÁCULOS
Otro elemento que complica los planes de Moscú es el resultado limitado de los acuerdos relacionados con el suministro de diésel ruso hacia Estados Unidos.
La expectativa de que esta operación contribuyera a reducir los precios de los combustibles y favoreciera políticamente a Trump no se habría cumplido.
De acuerdo con reportes retomados por medios internacionales, al menos dos buques petroleros rusos modificaron sus rutas cuando se dirigían a puertos estadounidenses, después de conocerse los resultados electorales.
La situación también refleja las dificultades de la administración republicana para contener el impacto de los precios energéticos, uno de los factores que generaron preocupación entre los votantes estadounidenses.
La guerra en Irán también ha influido en el comportamiento del mercado petrolero y en las presiones económicas que enfrenta Washington.
Fuente: Milenio
