La ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Lenia Batres Guadarrama, presumió que obtuvo el título de doctora en Derecho Constitucional por la Universidad Tepantlato, institución privada que defendió ante los cuestionamientos sobre su reconocimiento académico.
A través de un video, Batres mostró su título y aseguró que cursó más de dos años de estudios para obtener el grado, luego de aclarar que lo que recibió fue una acreditación de sus estudios en dicha universidad y no un doctorado honoris causa, como lo habrían difundido algunos periodistas.
“Estoy bien contenta, fíjense que acabo de recibir, acabo de recoger mi título de doctora en Derecho Constitucional por la Universidad Tepantlato. Se los presumo”, contó al inicio del video.
La ministra también criticó a los periodistas que denostaron a la institución, la cual, aseguró, tiene más de 30 años de existencia formando a jueces y magistrados.
“Había unos periodistas carroñeros de esos que quién sabe por qué atacan y atacan, yo supongo que es parte de sus funciones, quizá de sus pagos, y andaban diciendo que yo andaba presumiendo un doctorado honoris causa por esta universidad. No, yo hice más de dos años de estudios para sacar el doctorado en Derecho Constitucional.”, afirmó.
Lenia Batres sale en defensa de la Universidad Tepantlato
En su mensaje, Batres respondió a los cuestionamientos sobre la Universidad Tepantlato y defendió su nivel académico.
Mencionó que el magistrado Rafael Guerra Álvarez, presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, también cursó una maestría y un doctorado en esa universidad.
De igual forma, señaló al ministro en retiro de la Suprema Corte, Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien realizó estudios de maestría y doctorado en la misma institución. Además, afirmó que dos magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación son egresados de Tepantlato.
“Sí, no es Oxford, no es Harvard, no es Yale, es una universidad mexicana, privada”, dijo Batres, quien consideró que los señalamientos en su contra terminaron por desacreditar a una institución que cuenta con una trayectoria propia.
Fuente: El Financiero
