Cientos de manifestantes se congregaron frente a una casa en el pueblo de Petropávlovskaya Borschagovka, ubicada en la provincia de Kiev, en cuyo sótano se encontraban retenidas al menos 40 personas, entre ellas adolescentes, informó el diario ucraniano Strana.ua, señalando que el primer cuerpo de la Guardia Nacional de Ucrania, formación militar ultraderechista ‘Azov’ (proscrito en Rusia por terrorista), fue responsable de organizar una cárcel no oficial en dicho sitio.
Cientos de manifestantes se congregaron frente a una casa en el pueblo de Petropávlovskaya Borschagovka, ubicada en la provincia de Kiev, en cuyo sótano se encontraban retenidas al menos 40 personas, entre ellas adolescentes, informó el diario ucraniano Strana.ua, señalando que el primer cuerpo de la Guardia Nacional de Ucrania, formación militar ultraderechista ‘Azov’ (proscrito en Rusia por terrorista), fue responsable de organizar una cárcel no oficial en dicho sitio.
El jefe de la Guardia Nacional, Alexandr Pivnenko, alegó que en el sótano se encontraban militares, varios de los cuales habían abandonado su unidad sin autorización. Cuatro de ellos fueron trasladados al hospital, ya que necesitaban atención médica.
“Cientos de personas se reunieron para protestar cerca de una casa en Petropávlovskaya Borschagovka, donde la Guardia Nacional había instalado una cárcel no oficial”, publicó el medio el lunes en su canal de Telegram.
Según los medios de comunicación ucranianos, alrededor de 40 personas estaban retenidas allí por soldados de la Guardia Nacional, algunos de los cuales, incluido un adolescente de 14 años, fueron liberados.
Por su parte, la defensora del pueblo militar de Ucrania, Olga Reshetílova, anunció una investigación para esclarecer las circunstancias del suceso.
Las imágenes difundidas muestran a personas grabando lo que ocurre con sus cámaras, gritando “¡Vergüenza”, mientras que uno de los manifestantes encendió una bengala.
La protesta se convirtió en un enfrentamiento cuando los manifestantes intentaron asaltar la cerca de la casa y atacaron un vehículo policial. A su vez, la policía abrió fuego y utilizó gas lacrimógeno.
Artiom Dmitruk, parlamentario ucraniano, denunció que durante el último mes “varias personas fueron golpeadas hasta la muerte” en el sótano de la casa en Petropávlovskaya Borschagovka.
“Se secuestra y se tortura a la gente. A unos los venden a unidades militares, a otros, a sus familiares. Los más débiles simplemente mueren a causa de las torturas y las condiciones de reclusión. Así es como funciona ahora todo el sistema de ‘movilización'”, explicó Dmitruk en Telegram.
También comunicó que los “combatientes” enviados por Zelenski golpearon y dispararon contra los manifestantes, provocando varios muertos y heridos graves.
Fuente: La Jornada
