Jesús Utrilla / NV Noticias
El obispo de la Diócesis de Veracruz, Carlos Briseño Arch, llamó a no confundir las tradiciones mexicanas de Día de Muertos con prácticas relacionadas con el culto a la muerte o las celebraciones de Halloween, al señalar que tienen orígenes y significados distintos.
Explicó que las tradiciones mexicanas y las celebraciones católicas tienen como propósito recordar a los seres queridos que fallecieron, mientras que consideró que los cultos a la muerte están relacionados con la ignorancia y con la creencia equivocada de que el mal puede tener más fuerza que el bien. Sostuvo que, desde la fe cristiana, Dios ya venció al pecado y al demonio.
En el marco de estas fechas, también invitó a las familias a recordar a sus difuntos desde el agradecimiento y no únicamente desde la tristeza, reconociendo las enseñanzas, experiencias y valores que dejaron.
Señaló que incluso de los errores de quienes ya fallecieron se pueden obtener aprendizajes para construir una mejor vida, además de pedir a Dios por el perdón de sus pecados.
Destacó que el Día de Muertos también representa una oportunidad para fortalecer la identidad y las raíces familiares, pues consideró que actualmente existe una tendencia a olvidar la importancia de los lazos familiares y de las personas que forman parte del entorno cercano.
Comparó a la familia con la esquina de un boxeador, al señalar que es el lugar al que una persona puede regresar para recibir apoyo, ser escuchada y encontrar lo necesario para recuperarse ante las dificultades.
Por ello, pidió aprovechar estas celebraciones para valorar a los seres queridos y reconocer la importancia de la familia en la vida de cada persona.
