Jesús Utrilla / NV Noticias
Veracruz,Aunque existen programas gubernamentales destinados a mejorar el precio que reciben los productores de maíz, en Veracruz persiste un problema que termina reduciendo el beneficio para los agricultores, la falta de infraestructura suficiente para almacenar y recibir las cosechas.
José Ángel Contreras Carrera, presidente de la Unión Agrícola Estatal de Productores de Maíz del Estado de Veracruz, explicó que el campo veracruzano requiere fortalecer principalmente el último eslabón de la cadena, la comercialización.
Estimó que en Veracruz se siembran alrededor de medio millón de hectáreas de maíz, aunque reconoció que actualmente no existe un padrón actualizado que permita conocer con exactitud la superficie cultivada y el número de productores.
Datos oficiales ubican la superficie maicera en aproximadamente 566 mil hectáreas, con cerca de 200 mil personas productoras dedicadas a este cultivo. El estado aporta entre 7 y 8 por ciento de la producción nacional y que 98 por ciento de la superficie es de temporal.
Contreras Carrera explicó que una de las principales dificultades para los agricultores aparece precisamente cuando llega el momento de vender la cosecha.
El problema obliga a los agricultores a buscar compradores en el mercado abierto, donde ya no tienen garantizado el precio que ofrecen los programas de apoyo. Dijo en ese mercado el precio termina condicionado por el comportamiento internacional del grano y por la llegada de maíz importado, particularmente de Estados Unidos.
El resultado es que algunos agricultores terminan colocando su cosecha a precios que pueden ubicarse por debajo de sus costos de producción, situación que reduce la rentabilidad y desincentiva la permanencia en la actividad agrícola.
La problemática adquiere mayor relevancia en Veracruz debido al tamaño del sector, ya que 97 por ciento de las personas productoras de maíz cultivan menos de cinco hectáreas y que los rendimientos del maíz nativo se encuentran, en promedio, entre una y dos toneladas por hectárea.
Para los pequeños productores, contar con un lugar donde puedan entregar su cosecha puede representar la diferencia entre vender en condiciones favorables o verse obligados a aceptar el precio que establezca un intermediario o el mercado abierto.
El gobierno de Veracruz anunció en julio pasado un esquema para elevar a 7 mil pesos el pago por tonelada de maíz para pequeños productores, mediante un convenio con Alimentación para el Bienestar. De acuerdo con el anuncio oficial, la empresa estatal aportará 6 mil pesos y el gobierno estatal otorgará un incentivo adicional de mil pesos por tonelada.
El programa contempla que Alimentación para el Bienestar adquiera más de 70 mil toneladas anuales, con el objetivo de garantizar la comercialización y reducir la participación de intermediarios.
Sin embargo, para los productores veracruzanos el reto será que esa intención se acompañe de infraestructura suficiente para recibir físicamente las cosechas.
Contreras Carrera consideró que la política de ofrecer un mejor precio es positiva, pero advirtió que no puede funcionar plenamente si el agricultor no tiene dónde entregar su producción.
