En las relaciones con el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, se han expresado inconformidades por algunas de sus posturas, como su discurso contra la corrupción en Sinaloa, hace unos meses, pero también ha habido reconocimiento a su trabajo porque “nos ha ayudado mucho en varios temas”, como el más reciente levantamiento de sanciones al transporte aéreo que impuso la autoridad de ese país, aseveró la presidenta Claudia Sheinbaum.
Cuando se le preguntó por los elogios a Johnson, a pocos días del diferendo por su participación en la colocación de la primera piedra de una agencia de seguridad en Querétaro, invitado por el gobierno de esa entidad de extracción panista, Sheinbaum dijo que cuando hay desacuerdos se hacen patentes, pero cuando hay coincidencias también, porque al final se busca mantener una buena relación con Estados Unidos.
En el caso del transporte, recordó que el Departamento de Transporte de Estados Unidos impuso sanciones a los aeropuertos internacionales Felipe Ángeles (AIFA) y de la Ciudad de México (AICM) por inconformidades de ese gobierno con las operaciones desde esas terminales aéreas. Dijo que después de un arduo trabajo en el que participaron las secretarías de Relaciones Exteriores y de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), se logró que se levantaran estas sanciones.
De igual forma, se le ha planteado que debe haber más respeto a nuestros connacionales en territorio estadunidense y otros asuntos de la relación bilateral, comentó Sheinbaum.
Fuente: La Jornada
