Sam Ojeda / NV Noticias
Xalapa.- Quince años después de que Ivonne Amador Espíritu e Iriana Iset Luna Espíritu desaparecieron en Xalapa, las investigaciones continúan sin esclarecer su paradero. Su madre, Yolanda Espíritu Mota, denunció que los avances de las autoridades veracruzanas han sido mínimos y que la familia sigue esperando conocer qué ocurrió con ambas mujeres.
Este miércoles 14 de octubre, familiares de las dos hermanas realizaron una jornada de reforestación en el Cerro de la Galaxia para conmemorar el aniversario de su desaparición. Su madre, hija, hermanas y sobrinos participaron en la siembra de árboles como un acto de memoria y esperanza.
Yolanda Espíritu Mota explicó que apenas la noche del martes regresaron de la Ciudad de México, donde acudieron para dar seguimiento a las investigaciones, las cuales, consideró, han registrado mayores avances que las realizadas en Veracruz.
“Precisamente anoche llegamos de México y allá hay un poquito más de avance, las investigaciones, pero aquí van muy lentos. Ya son muchos años”.
Ivonne tenía 34 años e Iriana 24 cuando desaparecieron el 14 de octubre de 2011. Ese día salieron de su domicilio para dirigirse al trabajo, donde cobrarían su nómina. Posteriormente coincidieron con algunas amistades y salieron a comer, pero nunca regresaron a casa.
Desde entonces, su familia desconoce qué ocurrió con ellas y ha mantenido la búsqueda durante década y media.
Para Yolanda, sembrar árboles en memoria de sus hijas representa una manera de mantener la esperanza de encontrarlas, aunque reconoció que después de tantos años desea conocer su destino sin importar las circunstancias.
“Para mí significa mucho porque a lo mejor es una esperanza, el sembrar vida y le pido mucho a Dios que algún día me dé la suerte o la dicha de encontrar a mis hijas y a este tiempo, ya como sea”.
Entre los familiares que participaron en la actividad estuvo Talita Cumi Alba Amador, hija de Ivonne, quien decidió plantar dos árboles, uno dedicado a su madre y otro a su tía.
Explicó que la reforestación tiene un significado especial porque le permitirá contar con un espacio al cual acudir para recordarlas, hablarles y expresar el dolor que ha dejado su ausencia.
“Para mí significa muchísimo, ya que voy a sembrar dos arbolitos, uno en nombre de mi tía y uno en nombre de mi mamá. Va a significar vida, van a significar esperanza, renacimiento y espero cultivar este arbolito, cuidar de ellos para que al menos tenga yo un espacio donde venir a llorarles y hablar”.
La actividad reunió a distintas generaciones de la familia, que participaron en la plantación de árboles en el Cerro de la Galaxia para recordar a las dos mujeres desaparecidas.
A pesar de los años transcurridos y de la falta de resultados concluyentes en las investigaciones, Yolanda Espíritu Mota mantiene la esperanza de encontrar a sus hijas, mientras la familia continúa exigiendo respuestas sobre su desaparición.
