Jesús Utrilla / NV Noticias
El contraste entre el aire cálido y húmedo proveniente del mar y las condiciones de inestabilidad en las capas superiores de la atmósfera generó el escenario para la aparición del fenómeno registrado frente a la zona de Alvarado, explicó el meteorólogo Isidro Cano Luna.
Detalló que actualmente el agua del Golfo de México frente a las costas veracruzanas presenta temperaturas de entre 29 y 30 grados Celsius, incluso en profundidades de aproximadamente 15 a 20 metros, situación que favorece una intensa evaporación y el ingreso de grandes cantidades de humedad a la atmósfera.
De acuerdo con el especialista, cuando ese aire cálido y húmedo asciende y se encuentra con aire más frío en niveles superiores, se desarrolla un proceso de convección que puede generar nubes de tormenta de gran tamaño.
Estas formaciones, conocidas como cumulonimbus, pueden alcanzar varios kilómetros de altura y producir condiciones severas, entre ellas descargas eléctricas, fuertes ráfagas de viento, lluvias intensas, turbonadas y, bajo determinadas circunstancias, fenómenos giratorios.
Cano Luna explicó que dentro de estas enormes estructuras nubosas pueden generarse corrientes ascendentes y descendentes que, al interactuar, producen movimientos de rotación. Si esta circulación se intensifica, puede formarse un embudo que desciende de la nube y llega a la superficie.
Precisó además que existe una diferencia entre una tromba y un tornado, la primera ocurre sobre una superficie marina, mientras que el tornado se desarrolla sobre tierra. Por ello, la denominación correcta depende del punto donde se haya formado y desarrollado el fenómeno observado en Alvarado.
Aunque el evento registrado en la costa veracruzana no es comparable con los tornados de gran intensidad que suelen presentarse en otras regiones, principalmente en Estados Unidos, el meteorólogo advirtió que no deben minimizarse sus efectos.
El especialista señaló que las condiciones actuales del Golfo de México son un factor que puede favorecer la rápida evolución de tormentas en el litoral veracruzano, particularmente durante las tardes y noches, cuando se combinan el calentamiento diurno y el ingreso de humedad.
Además, anticipó que durante la segunda mitad de septiembre podrían incrementarse las lluvias, tormentas eléctricas y nubes de gran desarrollo vertical en distintos puntos de la entidad.
