La Fiscalía General de la República (FGR) reservó por cinco años, es decir, hasta 2031, las preguntas del cuestionario que le hizo en mayo pasado al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por sus presuntos nexos con el narcotráfico, como acusa el gobierno de Estados Unidos.
En respuesta a una solicitud de información, argumentó que hacer públicos estos datos podría exponer las líneas de investigación llevadas a cabo por el Ministerio Público de la Federación, en las cuales se reúnen las evidencias para el esclarecimiento de los hechos, y en su caso, los medios de prueba para sustentar el ejercicio o no de la acción penal y la probable responsabilidad del gobernador.
Aseguró que es “un riesgo identificable” entregar esta información, al señalar que se encuentra relacionada con indagatorias en trámite, y de ser difundida, dejaría expuesta información sobre la capacidad para llevar a cabo las diligencias pertinentes y útiles para demostrar la existencia del delito y la responsabilidad de quien lo cometió o participó en su comisión.
“Es un riesgo real dar a conocer la información contenida o relacionada con la carpeta de investigación, toda vez que se expondrían las líneas de investigación llevadas a cabo por el Ministerio Público de la Federación, en las cuales se reúnen las evidencias para el esclarecimiento de los hechos, y en su caso, los medios de prueba para sustentar el ejercicio o no de la acción penal y la probable responsabilidad del inculpado”, detalla la FGR.
El pasado 26 de mayo, Rubén Rocha Moya compareció ante la fiscalía debido a las acusaciones formuladas en Estados Unidos que pesan en su contra por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Fuente: El Financiero
