El Plan B de la presidenta Claudia Sheinbaum en materia electoral también es de carácter constitucional, y “no debería” ser rechazado por los partidos del Trabajo (PT) y Verde Ecologista de México (PVEM), ya que se trata de una “oferta generosa y amplia” de la mandataria para reconstituir la alianza de mayoría, señaló Morena en la Cámara de Diputados, al tiempo que los petistas dijeron “no ver mal” la mencionada propuesta.
Entrevistado hoy en San Lázaro, el coordinador de la bancada guinda, Ricardo Monreal Ávila, negó que la jefa del Ejecutivo haya “regañado” a los dirigentes de ambos partidos aliados, con quienes se reunió anoche en Palacio Nacional, en lo que calificó como un “gesto político de alto nivel” por parte de Sheinbaum, unas horas después de que su iniciativa fuera rechazada.
El Plan B, según el legislador, constaría de cuatro puntos básicos: la baja en las remuneraciones de los diputados locales; la posible reducción del número de regidores de los municipios; el adelantamiento de la fecha de la consulta de revocación de mandato de la Presidenta, que está programada para 2028, y la postergación de las elecciones del Poder Judicial, que se realizarían en 2027.
Todos esos cambios, puntualizó, “son modificaciones a los artículos transitorios de la Constitución”, y no sólo cambios en leyes secundarias.
Al ser consultado sobre la posibilidad de que en las consultas populares pudieran incluirse temas electorales, como el presupuesto de los partidos políticos, el zacatecano llamó a esperar la redacción de la iniciativa, la cual “no vamos a conocer bien hasta que la presente la semana que viene”.
— ¿Pero en todo caso sería una reforma constitucional el “Plan B”?, ¿no sería únicamente a leyes secundarias? – se le preguntó.
— Sí, todas son reformas constitucionales.
— ¿La reducción del presupuesto al Senado también sería posible?
— “Sí, también es posible. A los congresos (locales) y al Senado de la República”, confirmó.
— ¿Los consejeros electorales seguirán con sus privilegios?
— No, también hay un tema ahí de disminución de recursos para empleados electorales en la Federación y en los estados, indicó.
Monreal confió en que la nueva propuesta de Sheinbaum no se “trabe” en los congresos de las entidades federativas, los cuales podrían argumentar que el recorte a las dietas de sus integrantes es una violación a su autonomía. “Yo creo que la mayoría de los congresos estatales están conscientes que lo que dijo la Presidenta es lo correcto”.
Fuente: La Jornada
