México se encuentra entre los países de menor prevalencia de hambre en América Latina y el Caribe, reveló el Panorama Regional de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición 2025, publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
De acuerdo con el informe, México registra una prevalencia estimada de subalimentación de 2,7 % en el periodo 2022–2024, muy cercana al umbral técnico inferior de 2,5 %, referencia utilizada en el indicador de prevalencia de la subalimentación (PoU), que mide la privación crónica de energía alimentaria en la población.
En la región, Brasil, Costa Rica, Guyana y Uruguay registraron niveles inferiores al 2,5 %; Chile alcanzó el 2,5 %, mientras que México se situó en 2,7 %.
Asimismo, Argentina, Barbados, Colombia, Dominica y República Dominicana presentaron niveles inferiores al 5 %.
En total, 19 países de América Latina y el Caribe reportaron prevalencias de subalimentación inferiores al promedio mundial en el último periodo disponible.
Avances regionales con retos estructurales
El informe confirma que América Latina y el Caribe redujeron el hambre por cuarto año consecutivo.
La prevalencia regional de subalimentación se estimó en 6,2 % en 2023, cifra significativamente inferior al promedio mundial de 9,1 %. En términos absolutos, 41 millones de personas enfrentaron subalimentación en la región.
Al mismo tiempo, persisten brechas importantes entre países. Haití registró la mayor prevalencia de subalimentación en la región, con 54,2 %, mientras que en el Estado Plurinacional de Bolivia, Honduras y Ecuador los niveles se estimaron en 21,8 %, 14,8 % y 12,1 %, respectivamente.
En materia de inseguridad alimentaria moderada o grave —medida mediante la Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria (FIES)—, el 28,2 % de la población regional, equivalente a 187,6 millones de personas, enfrentó esta situación en 2023, cifra inferior al promedio mundial.
No obstante, la inseguridad alimentaria continúa afectando de manera desproporcionada a las mujeres y a las poblaciones rurales.
Fuente: Milenio
