El conductor de televisión Marco Antonio Regil fue duramente criticado cuando informó que dio en adopción a su perrita, Luna, pues aseguró tendrá una más feliz y mejor vida con su nueva familia.
“Hace unas semanas tomé una decisión muy dolorosa. Lo hice después de reconocer, con mucho pesar en mi corazón, que la mejor vida de Luna, mi Lunita, no se la puedo dar yo”, escribió.
Fue a través de una imagen publicada en Instagram en donde el conductor compartió la noticia; en ella se observa a Marco Antonio abrazando a su cachorra.
Expresó que la decisión la tomó al ver que no podía brindarle la felicidad ni el tiempo que ella necesitaba, ya que en estos momentos no es apto para tener una mascota.
“Las opciones eran claras: quedarme con ella para no perderla, y sacrificar su felicidad y bienestar, o permitirle estar con una familia que le pudiese dar todo lo que yo no puedo en este momento de mi vida”, contó.
Aseveró que una de las acciones para demostrar el amor hacía nuestros seres queridos también es dejar ir, aunque “duela mucho”, puesto que el “verdadero amor no es egoísta y así como los seres humanos tenemos estilos de vida y gustos diferentes, los animales son iguales”.
Respecto a su nueva familia, Regil explicó que estará con gente que le brindará el tiempo necesario para darle una vida estable, alegre con rutinas y sobre todo con “compañía”.
“Luna le viene mejor una familia estable, con rutinas predecibles, compañía constante de los mismos seres humanos y una hermanita perruna segura y tranquila, que le muestre que no hay nada que temer. Por eso, al ver los cambios tan positivos que ha tenido, decidí permitirle vivir una realidad mejor para ella, aunque mi corazón me duela, pues la amo y la extrañaré siempre”.
Agregó que para que la perrita se adapte con sus nuevos padres adoptivos tuvo que intervenir el entrenador internacional de animales, César Felipe Millán Favela.
“Le agradezco mucho a mi querido César Felipe Millán Favela por su amor y paciencia para rehabilitar a Luna, a Luis y Mayté, sus nuevos papás adoptivos y sobre todo a Fala, su nueva hermanita, que desde el primer día la llenó de besos, confianza y hasta le cedió un lugar en su camita para dormir pegadas”.
Fuente: Milenio
