La Corte Suprema está poniendo en duda las restricciones del presidente Donald Trump a la ciudadanía por derecho de nacimiento en un caso trascendental que se vio magnificado por la presencia sin precedentes del mandatario en la sala del máximo tribunal.
Este miércoles, jueces conservadores y liberales cuestionaron si la orden de Trump, que declara que los niños nacidos de padres que se encuentran en Estados Unidos de forma ilegal o temporal no son ciudadanos estadunidenses, se ajusta a la Constitución o a la ley federal.
Trump, el primer presidente en ejercicio en asistir a las audiencias del máximo tribunal del país, permaneció poco más de una hora en la sala para escuchar los argumentos del principal abogado de la administración republicana ante la Corte Suprema, el procurador general D. John Sauer. El presidente se retiró poco después de que la abogada Cecillia Wang comenzó su presentación en defensa de la ciudadanía por derecho de nacimiento.
Trump escuchó a Sauer responder a una pregunta escéptica tras otra. Los jueces preguntaron sobre el fundamento legal de la orden y expresaron preocupaciones más prácticas.
“¿Está ocurriendo esto en la sala de partos?”, preguntó la jueza Ketanji Brown Jackson, profundizando en la logística de cómo el gobierno determinaría quién tiene derecho a la ciudadanía y quién no.
El juez Clarence Thomas parecía ser el más propenso, entre los nueve magistrados, a ponerse del lado de Trump.
Fuente: La Jornada
