A un mes de que Estados Unidos e Israel atacaran Irán, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que más allá de los efectos en los energéticos, los mercados financieros y en las cadenas de suministro, “crece la preocupación por los precios de los alimentos”. Esto como resultado de la interrupción de los envíos de fertilizantes, de los cuales aproximadamente un tercio pasa por el estrecho de Ormuz.
“Si los precios elevados de la energía y los alimentos persisten, impulsarán la inflación a nivel mundial. Históricamente, los aumentos sostenidos en los precios del petróleo han tendido a elevar la inflación y reducir el crecimiento (…) Los países de bajos ingresos corren un riesgo especial de inseguridad alimentaria; algunos podrían necesitar más apoyo externo, incluso cuando dicha asistencia ha disminuido”, destacó el organismo.
Al adelantar algunos de los efectos que se ven en la economía mundial como resultado de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, el FMI explicó que esta interrupción en el suministro de fertilizantes, “se produce justo cuando comienza la temporada de siembra en el hemisferio norte, lo que amenaza los rendimientos y las cosechas durante todo el año y eleva los precios de los alimentos”.
Una evaluación más acabada de las consecuencias económicas de este conflicto, se dará a conocer a mediados de abril, cuando el organismo publique sus informes sobre las Perspectivas Económicas Mundiales, Estabilidad Financiera Global y Monitor Fiscal. De momento, el FMI subrayó que “la guerra implica precios más altos y un crecimiento más lento”.
El encarecimiento de los alimentos es una de las principales preocupaciones porque en los países de ingreso bajo, alrededor del 36 por ciento del consumo de la familias se destina a ese fin; por encima del 20 por ciento que representa para las economías en desarrollo y el 9 por ciento para las avanzadas. “Esto convierte cualquier aumento repentino en los precios de los fertilizantes y los alimentos no solo en un problema económico, sino también sociopolítico”, señaló el FMI.
Pero a un mes de que Estados Unidos e Israel decidieron abrir un frente más a la región –además del genocidio solapado e instrumentado, respectivamente, contra el pueblo palestino–, el organismo financiero internacional advierte de los efectos que se están registrando en la energía, el comercio y las finanzas, pues el tránsito de buques a través del Estrecho de Ormuz, pasó de un promedio de 100 diarios a prácticamente nada.
Fuente: La Jornada
