Jesús Utrilla / NV Noticias
La necesidad de apoyo alimentario y asistencia social en la zona conurbada incrementó, lo que llevó a organizaciones religiosas a fortalecer servicios como comedores gratuitos y albergues para personas en situación vulnerable.
La hermana Patricia Buerva Fernández, integrante de las Misioneras Carmelitas de los Hogares por el Amor de Dios, señaló que actualmente atienden a población sin recursos, sin redes familiares y en condición de calle, a través de distintos espacios de apoyo.
“Tenemos un comedor en el centro donde atendemos alrededor de 100 personas diariamente, entre indigentes, migrantes y cualquier persona que lo necesite, sin costo alguno”.
Explicó que además del comedor, operan dos albergues, uno para mujeres en la colonia Lombardo y otro para hombres en la colonia Villarrica, destinados a personas que no cuentan con vivienda ni ingresos, así como una escuela primaria en la colonia Pochota donde actualmente brindan educación a cerca de 60 niños.
Estos servicios se sostienen principalmente con donativos y apoyo ciudadano, por lo que hizo un llamado a la población a contribuir, especialmente en el mantenimiento de la escuela y la operación diaria de los programas de asistencia, ante el aumento en la demanda de ayuda.
