Jesús Utrilla / NV Noticias
El sector empresarial enfrenta presiones derivadas del incremento inflacionario y la incertidumbre económica internacional, lo que obliga a las micro, pequeñas y medianas empresas a fortalecer sus estrategias para mantener su operación y competitividad.
Jorge Rafael Alardín Córdova, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) Veracruz-Boca del Río, reconoció que el impacto de la inflación es directo en la actividad productiva.
“Los índices de inflación a los que estamos sometidos hoy por temas nacionales e internacionales nos pegan y nos afectan y pareciera o aparentaría que el trabajo pudiera ser insuficiente”.
Si bien se han registrado inversiones y generación de empleo en la entidad, las condiciones actuales hacen que las oportunidades resulten limitadas frente a las necesidades del sector. Destacó que existe una coordinación con autoridades estatales y municipales para impulsar proyectos de infraestructura, turismo y urbanización, lo que ha permitido mantener dinamismo en algunos rubros.
Recordó que las pymes representan más del 60 por ciento del Producto Interno Bruto y generan más del 70 por ciento del empleo formal, por lo que su estabilidad es importante para la economía local. Sin embargo, factores como el alza de precios y ajustes regulatorios continúan representando retos importantes. La estrategia del sector empresarial se centra en la adaptación y el fortalecimiento interno.
“Nosotros tenemos dos formas de responder a las situaciones adversas, podemos quedarnos o levantarnos y ver cómo trabajamos. En este sentido apostamos por la capacitación y el fortalecimiento empresarial”.
Reiteró que, pese a los desafíos, las empresas veracruzanas mantienen su compromiso de continuar operando, generando empleo y cumpliendo con sus obligaciones fiscales, apostando por la preparación como herramienta para enfrentar los efectos de la inflación.
