BBVA, el banco de mayor presencia entre los que operan en el país, mejoró su pronóstico para el crecimiento de la economía mexicana este año. La proyección pasó de 1.2 a 1.8 por ciento.
Las acciones que ha tomado el gobierno de la presidenta, Claudia Sheinbaum, para que la iniciativa privada invierta más recursos y la expectativa de una buena revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), son los motivos por los que el optimismo es alto en BBVA, explicó su economista en jefe, Carlos Serrano.
En conferencia para presentar el informe Situación México, el especialista celebró que la administración abra espacio para que la inversión privada despunte, particularmente en el sector eléctrico, que había generado “un gran cuello de botella” para el aterrizaje de mayores recursos.
“Todo indica que México va a mantener la enorme ventaja de poder exportar una cantidad enorme de bienes a Estados Unidos y creemos que eso va a significar mayor inversión. Incluso, la narrativa de la relocalización de empresas (nearshoring) va a regresar, si no es este año es el que viene, una vez que haya más certeza del proceso de revisión del T-MEC”, explicó Serrano.
La segunda razón por la que la previsión cambió, puntualizó el economista de BBVA “son las acciones del gobierno. Se tiene que ver como ejecutan sus estrategias, pero nosotros estamos muy positivos con los anuncios de inversiones mixtas en proyectos de infraestructura, eso va a ser muy positivo”.
Refirió que el país necesita grandes inversiones en infraestructura “si queremos aprovechar la oportunidad de exportar a Estados Unidos, no son temas ideológicos, pero no hay el espacio fiscal para que el gobierno lo haga”.
“Lo que sí hay es una enorme cantidad de recursos que están fluyendo en el sistema financiero, y en ese sentido el reto del país es canalizar esos recursos a infraestructura productiva y es justo lo que pretenden los contratos mixtos”, enfatizó Serrano.
BBVA también se siente optimista, abundó, por el hecho de que dentro de los contratos de inversión privada se abra la puerta al sector energético, particularmente en lo relacionado con la electricidad.
“Un gran cuello de botella en la administración anterior fue el sector eléctrico. Para romperlo se necesita inversión y tendrá que ser mayoritariamente privada porque no hay espacio fiscal. Esta administración en los contratos mixtos está diciendo que la mayoría va a ir al sector energético, por eso estamos muy positivos”, puntualizó.
Fuente: La Jornada
