Mientras fuerzas de Estados Unidos e Israel bombardean Irán, y Teherán responde disparando misiles contra objetivos en todo Medio Oriente, el orden jurídico internacional está quedando atrapado en el fuego cruzado.
En el corazón del orden global posterior a la Segunda Guerra Mundial —la sede de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Nueva York—, el secretario general António Guterres dijo al Consejo de Seguridad el sábado que los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel violan el derecho internacional, incluida la carta del organismo mundial. También condenó los ataques de represalia de Irán por violar la soberanía y la integridad territorial de las naciones de Oriente Medio.
Funcionarios del gobierno de Trump insisten en que la campaña militar es una medida legal para garantizar que Teherán no construya armas nucleares.
“Es una cuestión de seguridad global. Y con ese fin, Estados Unidos está tomando acciones legales”, declaró Mike Waltz, embajador de Trump ante la ONU.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, escribió en una carta a la ONU el domingo que el asesinato del líder supremo, el ayatollah Ali Jamenei, es un “cobarde acto terrorista” que “constituye un ataque directo a los principios fundamentales del derecho internacional, incluyendo la prohibición del uso de la fuerza, el respeto a la igualdad soberana y la inviolabilidad e inmunidad de los jefes de Estado.
“Representa una escalada peligrosa y sin precedentes que atenta contra las normas más fundamentales de la condición de Estado y la conducta civilizada entre las naciones.
“Los jefes de Estado encarnan la soberanía de sus naciones y, según el derecho internacional, gozan de inviolabilidad, respeto e inmunidad indispensables para el ejercicio independiente de sus funciones oficiales”, resaltó el jefe de la diplomacia iraní.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, defendió con firmeza la campaña militar de Estados Unidos este lunes. “Nada de estúpidas reglas de enfrentamiento, nada de estar construyendo naciones, nada de estar fomentando la democracia, nada de guerras políticamente correctas. Luchamos para ganar y no desperdiciamos tiempo ni vidas”, declaró en el Pentágono.
Fuente: La Jornada
