Jesús Utrilla / NV Noticias
La temporada de Cuaresma comenzó a reflejarse en la actividad comercial del mercado Hidalgo, donde expendedores de carne reportaron una reducción considerable en sus ventas, principalmente durante los días de vigilia.
Andrés Vivanco Flores, carnicero del mercado Hidalgo, señaló que el consumo de carne roja redujo de manera notoria desde el inicio del periodo religioso.
“Ahorita está calmado, si lo notas está vacía la nave de carne, fue el primer viernes de vigilia. La mayoría de católicos comienzan a comer otras cositas, carnes rojas casi no, pero sí hay quienes vienen. Las ventas bajan sí como un 30 por ciento, sí bastante repercute”.
El comerciante explicó que esta baja es recurrente cada año durante los 40 días que dura la tradición católica, afectando principalmente la venta de carne de res y cerdo. Ante este panorama, algunos tablajeros ajustan sus pedidos para evitar mermas, en espera de que la demanda se recupere ante la cercanía de la Semana Santa.
A pesar de la disminución en el consumo, los precios se mantienen sin cambios desde diciembre. Actualmente, el kilo de bistec de res se vende en 230 pesos, la carne molida en 200 pesos, costilla y chambarete en 160 pesos. En el caso del cerdo, el bistec y la costilla se comercializan en 140 pesos por kilogramo, mientras que la maciza se ofrece en 130 pesos.
Entre los productos con mayor movimiento aún destacan el bistec de res para birria o barbacoa, la carne para asar y la costilla de puerco utilizada en la preparación de pozole, aunque en volúmenes menores comparados con semanas previas.
Los comerciantes confiaron en que, una vez concluido el periodo de abstinencia, el mercado retome su ritmo habitual y se normalicen las ventas.
