El 14 de febrero, Jesse & Joy celebraron el Día del Amor y la Amistad condos conciertosconsecutivos en el Auditorio Nacional, ambos con entradas agotadas. Los hermanos Huerta ofrecieron presentaciones llenas de emociones y cercanía con sus seguidores, consolidando su tradición de presentarse en este escenario en fechas especiales.
A lo largo de los años, Jesse & Joy han convertido el 14 de febrero en una cita recurrente con su público en el Auditorio Nacional, en distintas giras que han mostrado la evolución de su repertorio y la solidez de su carrera. Cada función combina hits clásicos con momentos íntimos que acercan a los asistentes a la esencia del dúo.
La primera función de este año comenzó a las 18:00 horas y se destacó por un inicio impactante, seguido de un recorrido por sus grandes éxitos. Desde el primer acorde, quedó claro que la noche sería memorable, con canciones que celebran el amor, la amistad y también los desamores.
El show arrancó con Joy interpretando “Electricidad” desde el aire, mientras Jesse tocaba la guitarra en el escenario. La entrada sorprendió al público y marcó un comienzo vibrante que mantuvo la energía durante toda la noche.
El repertorio incluyó temas como “Un besito más”, “Dueles”, “Mi sol”, “No sé cómo lo haces”, “Chocolate” y “Ya no quiero”, coreados por los asistentes. Posteriormente, los hermanos continuaron con “Espacio sideral”, “3 A.M.”, “La de la mala suerte”, “Llorar”, “Tanto”, “Ecos de amor” y “Con quién se queda el perro”, creando un recorrido musical que repasó sus momentos más icónicos.
La combinación de canciones emotivas y dinámicas permitió alternar entre la intensidad del pop y la cercanía con la audiencia, manteniendo la atención y la emoción a lo largo del concierto.
Mariachi y homenaje a la tradición mexicana
Uno de los instantes más emotivos llegó cuando Joy interpretó un popurrí con mariachi, incluyendo clásicos como “Secreto de amor”, “Si no te hubieras ido” y “Si nos dejan”. Esta sección despertó aplausos y emoción entre los asistentes, demostrando la versatilidad del dúo, para terminar con “Un besito más”.
La inclusión de música mexicana tradicional destacó la capacidad de Jesse & Joy de fusionar pop contemporáneo con ritmos clásicos, generando un vínculo especial con su público y una experiencia inolvidable.
El segmento mariachi equilibró la energía del show con un momento íntimo, demostrando cómo los hermanos Huerta logran combinar espectáculo masivo y cercanía cultural.
Fuente: Infobae
