El primer ministro israelí y prófugo de la CPI, Benjamin Netanyahu, llegó este miércoles a la Casa Blanca para reunirse con el presidente Donald Trump y pedirle más presión para que Irán ponga fin a sus programas nuclear y balístico.
La administración estadunidense reanudó la semana pasada en Omán las negociaciones sobre el programa nuclear de Teherán, pero mantiene la amenaza militar contra la república islámica si no alcanzan un acuerdo.
El líder israelí llegó a la Casa Blanca poco antes de las 11 horas. La víspera de la reunión con Netanyahu, Trump afirmó que evalúa enviar un segundo portaviones a Medio Oriente para aumentar la presión sobre Teherán.
Netanyahu, que visita por sexta vez Estados Unidos en este segundo mandato del republicano, reclama que las negociaciones incluyan también el programa de misiles balísticos de Teherán.
Las autoridades iraníes, que denunciaron las “influencias destructivas” del viaje del líder israelí, se mostraron abiertas a permitir “inspecciones” sobre el carácter pacífico de su programa nuclear, pero advirtieron que no cederán ante “exigencias excesivas”.
“No buscamos dotarnos de armas nucleares. Lo hemos declarado en repetidas ocasiones y estamos dispuestos a todo tipo de inspecciones”, declaró el presidente iraní, Masud Pezeshkian, este miércoles, en el 47 aniversario de la Revolución Islámica.
Fuente: La Jornada
