Jesús Utrilla / NV Noticias
A unas horas del arranque oficial del Carnaval de Veracruz, la organización del evento reporta avances prácticamente concluidos en la logística, los carros alegóricos y los escenarios, así como altas expectativas de afluencia para el primer fin de semana de actividades.
Daniel Martín Lois, director del Carnaval de Veracruz, informó que los preparativos se encuentran en su etapa final, con ensayos ya realizados en los distintos escenarios y una planeación que, aseguró, no se veía desde hace varios años.
Dijo que los carros alegóricos presentan un avance del 95 por ciento y que únicamente restan ajustes menores. Asimismo, confirmó que la figura de la quema del mal humor ya se encuentra lista y que este año representará simbólicamente el “bache”, como una forma de cerrar una etapa y dar paso a un nuevo momento para la ciudad.
En cuanto a la afluencia, el director del carnaval indicó que para el fin de semana ya se reportan reservaciones de hasta el 80 por ciento, con la expectativa de alcanzar el lleno total.
Respecto a las condiciones climatológicas, señaló que se mantiene un monitoreo constante ante la presencia de un evento de norte, aunque aclaró que, de acuerdo con los reportes, sería leve y no se prevén modificaciones en el programa.
En materia de promoción turística, destacó que se realizaron campañas en estados como Puebla, Hidalgo, Tlaxcala y la Ciudad de México, así como en destinos con vuelos directos como Guadalajara, Tijuana, San Diego, Dallas y Houston, por lo que se espera la llegada de visitantes de esas regiones.
Sobre el tema de los graderos, Martín Lois afirmó que existe conformidad entre los involucrados, gracias a una fórmula implementada en esta administración que permitió reducir costos y bajar el precio del acceso a 50 pesos.
Recordó que los conciertos y eventos masivos serán gratuitos, con acceso libre para el público en general, aunque recomendó llegar temprano debido a la alta demanda.
Para la quema del mal humor, informó que se contará con capacidad para alrededor de seis mil personas, apoyada con pantallas en calles aledañas.
