Gracias al enorme éxito de La empleada, la carrera de Sydney Sweeney parecía ir por un mejor camino que en los últimos meses. Sin embargo, la promoción de su nueva línea de lencería ha provocado una nueva polémica, y todo por una maniobra que se salió de control. Debido a sus actos, ahora se especula que Sydney Sweeney podría enfrentar cargos legales por vandalismo.
Todo comenzó cuando, durante la madrugada, aparecieron imágenes y videos de la actriz, quien supuestamente se encontraba subida en el icónico letrero de Hollywood en Los Ángeles. En el material se le ve interviniendo la famosa letra “H” para colgar un brasier en nombre de su nueva colaboración de moda. De inmediato, las redes sociales estallaron preguntándose si realmente había cometido un acto de vandalismo en un monumento tan protegido y vigilado.
Muchos la acusaron de ser irrespetuosa con la propiedad pública, pero la realidad es mucho menos dramática: fue un truco publicitario. Sydney no vandalizó el letrero real con pintura permanente; todo fue una producción muy cuidada para promocionar su ya mencionada nueva línea de lencería. Lo hizo para generar impacto visual y que todo el mundo hablara del lanzamiento, usando la rebeldía como estética para llamar la atención de sus posibles clientes.
Se describe como algo que busca una mezcla entre la tierno y atrevido, algo que caracteriza la imagen pública de la actriz. De hecho, el magnate Jeff Bezos es inversionista en el negocio, por ello se intuye que la jugada publicitaria fue hecha con sumo cuidado y precaución.
