La Auditoría Superior de la Federación (ASF) tiene relevancia primordial en la revisión del gasto público, pero aún así presenta una serie de “fallas relevantes”, como demuestra el hecho de que sólo en la primera entrega de informes sobre la cuenta pública 2024 se reportaron más de 660 millones de pesos sin aclarar, lo cual está relacionado con debilidades en los controles existentes, define el vicecoordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Alfonso Ramírez Cuéllar.
Antes del inicio del proceso de relevo en la titularidad en la ASF, el legislador insistió en retomar algunas iniciativas que ha presentado para fortalecer el proceso de revisión del gasto público.
En un documento de análisis, el legislador puntualizó que “la recurrencia de observaciones millonarias año con año subraya la necesidad de agilizar los procedimientos de revisión y fortalecer los mecanismos correctivos y sancionatorios, a fin de evitar la impunidad”.
De acuerdo con Ramírez Cuéllar, una de las “debilidades estructurales” de la ASF es la “entrega tardía de resultados” de sus auditorías a la Cámara, ya que el proceso de fiscalización es “excesivamente lento”, lo que retrasa la corrección oportuna de las irregularidades, a tal punto que pasan casi dos años desde el inicio de un ejercicio fiscal hasta la presentación del informe de resultados.
Otra debilidad identificada por el diputado morenista es la relección de los titulares de la ASF, que podría ampliar su cargo hasta 16 años, lo cual “puede fomentar la concentración de poder y la perpetuación de intereses personales o políticos en la institución, comprometiendo su independencia”.
Ramírez Cuéllar recordó que en septiembre de 2025 presentó un paquete de iniciativas de reforma constitucional y legal para que el proceso de fiscalización sea más democrático, transparente y efectivo. En la ASF “hay degradación estructural que debe ser enfrentada con una reforma radical”, puntualizó.
Fuente: La Jornada
