Jesús Utrilla / NV Noticias
Tras casi tres meses de huelga, el conflicto laboral en el Monte de Piedad se mantiene sin una solución, pese a que ya se encuentra en etapa de conciliación y se han realizado varias mesas de diálogo entre el sindicato y la administración.
Julio César Hernández Hermida, secretario general de la sección número 7 de Veracruz del Sindicato de Empleados y Trabajadores del Monte de Piedad, dijo que el principal desacuerdo gira en torno a presuntas violaciones al contrato colectivo, afectado tanto a trabajadores como a clientes en distintas regiones del país.
Ya se cumplieron 87 días de huelga y aunque ya existen pláticas formales, la postura de la administración sigue siendo rígida.
“Son 87 días cumplimos hoy, ya casi tres meses, ya están en conciliación, en pláticas, pero siguen cerrados en no aceptar las violaciones que han cometido. La administración no quiere reconocer esas violaciones al contrato, es una necedad de ellos y por eso no se ha podido llegar a un acuerdo”.
Explicó que el punto neurálgico del conflicto es el sistema de ascensos, el cual fue modificado de manera unilateral sin respetar lo establecido en el contrato colectivo, que prioriza la antigüedad y la capacidad laboral.
A nivel nacional, dijo, el paro involucra a cerca de mil 983 trabajadores distribuidos en 302 sucursales, en la zona conurbada Veracruz–Boca del Río, son alrededor de 93 empleados en 12 sucursales.
Dijo que el impacto económico y emocional que ha significado la huelga para los trabajadores, quienes no han recibido salario ni prestaciones durante este periodo, incluyendo el aguinaldo.
“No hay pagos, no hubo aguinaldo, no hubo nada. Hemos sobrevivido con el apoyo de la familia y también de los clientes, de los pignorantes, que nos conocen de años y nos traen comida y apoyos, gracias a eso hemos podido resistir estos meses”.
Indicó que, tras una consulta interna favorable al movimiento, se iniciaron formalmente las negociaciones en la Ciudad de México, donde ya se han presentado propuestas tanto del sindicato como de la administración, aunque sin acuerdos concretos.
La próxima reunión de conciliación está programada para el 6 de enero, fecha en la que, dijo, podría definirse el rumbo del conflicto.
