Edgard González Suárez
Hoy hay Consejo Universitario, el ultimo del año 2025, llega con tremendos temas acuestas: el caso de la prórroga del mandato del rector, las movilizaciones estudiantiles de resistencia, la ofensiva de exrectores y actores políticos partidistas que pretenden defenestrar al Rector, el caso de la facultad de Ciencias de la salud en Poza rica y la crisis ocasionada por el desbordamiento del río cazones, el presupuesto universitario para ejercerse en 2026, la apertura de la negociaciones entre la UV y el sindicato de maestros y la muy lamentable y sorpresiva muerte del dirigente máximo del FESAPAUV, la organización sindical de los académicos de la Universidad Veracruzana.
Tremendo temario enfrenta hoy la rectoría, si es que los consejeros universitarios intentan politizar la sesión del Consejo Universitario, y tremenda respuesta debería tener ya preparada la Rectoría para encauzar la inconformidad, atemperar la virulencia emocional de algunos sectores y sobre todo de rehacer la trama académica universitaria para mantener el funcionamiento de esta institución.
Para el ejercicio fiscal 2026, la Universidad Veracruzana (UV), desde hace dos meses solicitó el mejoramiento de su presupuesto anual.
Si hacemos una comparativa podemos estimar que el presupuesto 2026 para la UV podría rebasar a los 10,000 millones de pesos.
La Universidad Veracruzana (UV) ha sido, por décadas, el corazón intelectual y cultural del estado. Con una comunidad universitaria de 100 mil integrantes, presencia en cinco regiones y una oferta académica diversa, su impacto trasciende las aulas, tiene alcances no solo profesionales, sino sociales y culturales.
La disputa por la universidad no se centra en el presupuesto, sino en una infinidad de tema como vimos anteriormente, pero que el eje que podría estabilizar el conflicto seguro es el presupuesto anual. Con ello, aunque de manera muy menor podría mejorar su infraestructura, elevar las actividades de investigación en ciertas áreas, revisar el modelo pedagógico, definir el número y consistencia de las plazas de tiempo completo para su personal académico, atención a estudiantes que enfrentan dificultades económicas y culturales para continuar sus estudios.
Dimensión aparte es el conflicto ideológico-político que sigue flameando en algunos lugares dentro del campus.
La sesión del consejo podría ser utilizada para generar la percepción de inconformidad, incluso de movilización contra el Rector, aunque ahora parece que quieren la desaparición de toda la institucionalización de la universidad: fuera el rector, desaparición de la Junta de Gobierno, nueva integración del Consejo Universitario. Lo cual no va a suceder.
Y si eso no va a suceder ¿qué proponen?, además de hacerle el juego a la oposición política partidaria y seguir llamando a la destitución del Rector, ¿Qué proponen? ¿Qué quieren hacer con la universidad?
Supongo, que no pasará de un estrés más en la Universidad, pero así será este último consejo universitario en la UV.
