Jesús Utrilla – NV Noticias
Buscan contener el avance del pez león en el litoral veracruzano, ya que se trata de una de las especies invasoras más agresivas en los ecosistemas marinos.
Para ello se trabaja en formar buzos especializados en su captura controlada dentro de áreas naturales protegidas. José António Loustalot Laclette, gerente de un centro de buceo, explicó que el proceso de capacitación tomará alrededor de dos meses, debido a que se atraviesa el periodo vacacional y a que las condiciones climáticas pueden retrasar las salidas al mar.
La aparición del pez es variable. Dijo que erradicarlo por completo es prácticamente imposible, sin embargo, proyectos de este tipo permiten mitigar significativamente su expansión.
“En verano prácticamente no había, pero ayer, en un buceo normal, contamos 12 ejemplares. Su crecimiento parece darse por temporadas, se retiran ejemplares, la población se estanca y posteriormente vuelve a aumentar”.
El principal problema de esta especie invasora es su voracidad, ya que se alimenta de peces pequeños y crías, afectando la reproducción de especies nativas. Además, su dispersión es rápida incluso personal que vigila las lanchas detecta peces león incluso en el muelle, a la orilla del muro.
Sobre el origen de esta invasión,recordó que una de las teorías más aceptadas apunta al huracán Katrina, que impactó Nueva Orleans.
“Los biólogos dijeron que se liberarían porque se iban a romper las peceras y se iban a inundar. Hay estudios que demuestran que el ADN de aquellos peces coincide con los que tenemos ahora”.
Durante la capacitación, los participantes reciben herramientas indispensables en materia de seguridad y técnicas de buceo en aguas abiertas. Al concluir, obtienen un reconocimiento con validez internacional, avalado bajo estándares ISO, lo que les permitirá participar en labores de captura del pez león.
Una vez certificados, los buzos podrán intervenir directamente en el parque donde se ha autorizado esta actividad, al tratarse de un área natural protegida. La captura se realizará con instrumentos específicos, conocidos como caguayana o chuzo, y se estima que las primeras acciones formales inicien a partir del próximo año, cuando las condiciones climáticas sean más favorables y los ejemplares alcancen el tamaño permitido para su extracción.
