Agricultores integrantes del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) volverán a tomar carreteras y casetas de peaje en la mayoría de entidades del país el próximo martes, con el objetivo de que el gobierno federal responda a su propuesta de crear una reserva estratégica alimentaria que resuelva de manera integral el problema de los precios de garantía para frijol, trigo, sorgo, maíz blanco y amarillo, así como oleaginosas.
Después de manifestaciones para negociar con diputados la Ley General de Aguas, ahora el FNRCM busca una mesa de trabajo con el Ejecutivo federal, de tal forma que intervenga en el mercado de granos básicos y detenga los abusos de empresas importadoras, que han llevado al agro nacional “a una situación irreal, con precios mínimos y dumping, donde las cosechas no se compran a los costos reales de producción ni con utilidades justas”, declaró en entrevista el dirigente Eraclio Rodríguez Gómez.
Sobre las próximas movilizaciones en carreteras, adelantó que “vamos a empezar el martes en algunas regiones, y el miércoles se generalizarían a todo el país”.
Abundó que “el miércoles hay una reunión en la Ciudad de México con los representantes estatales del frente nacional, una delegación de 35 personas de parte de nosotros, y estarán el secretario de Agricultura, Julio Berdegué; de Alimentación para el Bienestar, María Luisa Albores; el subsecretario (de Agricultura y Desarrollo Rural), Leonel Cota, y funcionarios de Hacienda, Economía y Gobernación, si hay un acuerdo ya no pasa nada, si no, continuarán las tomas de carreteras”.
Asimismo, el dirigente expuso que el FNRCM plantea que se establezca “un fondo nacional de alimentos, estamos viendo cómo construirlo, el gobierno acepta pero no hemos coincidido en los montos, quieren hacer una reserva muy chiquita”.
Acotó que el FNRCM sugiere al gobierno disponga una reserva estratégica alimentaria o fondo nacional de alimentos, equivalente a comprar y almacenar hasta 100 mil millones de pesos de granos básicos, “lo que sostendrá los precios, y evitará que los agricultores malbaraten sus cosechas y queden sin ingresos”.
Fuente: La Jornada
