Jesús Utrilla | NV Noticias
La advertencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer un arancel del 5 por ciento a México por el presunto incumplimiento del Tratado de Aguas de 1944 es un movimiento político más que una medida comercial real, consideró José Luis Valencia Montalvo, director del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior (Comce) Veracruz.
Admitió que país mantiene un rezago en la entrega de agua a Texas, pero existe disposición gubernamental para cumplir con lo pactado y evitar tensiones que afecten la relación bilateral, por lo que seguramente el tema no escalará.
A ñaló que la amenaza forma parte del estilo recurrente de Trump, quien utiliza los aranceles como herramienta de presión para obtener beneficios políticos internos. Recordó que el atraso en la entrega de agua corresponde principalmente a los periodos 2022-2024, afectado por condiciones de sequía que impidieron al país cumplir en tiempo y forma.
“Es nuevamente una de las estrategias que el presidente Trump echa a andar para tener un resultado político positivo. El tema de los aranceles es una herramienta que él implementa para obtener lo que busca en materia interna, y aunque México tiene rezago en la entrega de agua por condiciones de sequía, el gobierno ya está tomando cartas en el asunto y ha reiterado que va a cumplir con su compromiso”.
Explicó que la presión proviene también de grupos agrícolas y ganaderos de Texas, un estado importante para los republicanos y para la base electoral de Trump. Ese entorno explica la dureza del discurso, aunque consideró improbable que la amenaza escale mientras México mantenga una postura clara y reafirme su intención de cumplir el tratado.
“Yo estaría por demás preocuparnos con gravedad, porque es simplemente una estrategia política. La presidenta ya declaró que se atenderá la entrega de agua correspondiente y espero que no pase a más, México hará su parte y Estados Unidos regresará al estado normal de los aranceles. Lo importante es que las autoridades actúen rápido y no dejen la papa caliente, porque una respuesta precisa y directa dará tranquilidad al sector empresarial”.
Mencionó que, hasta ahora, la advertencia no ha generado afectaciones económicas ni volatilidad financiera. El tipo de cambio se mantiene estable y no se observan señales de inquietud en operaciones comerciales internacionales. Esta calma demuestra que existe confianza en que el conflicto no avanzará hacia medidas reales.
Consideró que este tipo de tensiones seguirá presentándose durante la administración estadounidense actual, especialmente cada vez que la política mexicana no coincida con los intereses de la Casa Blanca. Por ello, insistió en que México debe responder con rapidez, claridad y diplomacia para evitar que episodios de presión mediática se conviertan en conflictos comerciales formales.
