La capital de Ucrania, Kiev, y otras ciudades del vecino país eslavo sufrieron la madrugada de este jueves uno de los mayores ataques de Rusia de los últimos tiempos, con un total de 598 drones y 31 misiles de diferente clase (hipersónicos, balísticos y de crucero), que hasta el momento dejaron 21 muertos, cuatro de ellos menores de edad, y decenas de heridos, cerca de 40 de ellos hospitalizados.
El saldo de víctimas podría ser mucho mayor ya que se desconoce cuántas personas podría haber, en estado crítico o sin vida, bajo los escombros de los edificios y casas que se desplomaron del casi centenar que resultaron dañados en Kiev y en las regiones de Vinnytsia, Ivano-Frankivsk, Poltava, Chernihiv, Ternopil, Sumy y Jmelnistky, conforme a un balance preliminar de las autoridades ucranias.
“Estos misiles y drones rusos son una clara respuesta a todos en el mundo, a quienes durante meses y semanas estuvieron exhortando a declarar un alto el fuego y a facilitar una diplomacia verdadera. Rusia escoge los misiles balísticos y no la mesa de negociaciones”, lamentó el presidente ucranio, Volodymir Zelensky, al informar en redes sociales del ataque aéreo ruso.
Añadió: “Llegó la hora de aplicar severas sanciones contra Rusia por todo lo que hace. Se pasó por alto todos los plazos para detenerse, echó a perder decenas de posibilidades de la diplomacia, Rusia debe sentir toda su responsabilidad por cada golpe que da, por cada día de esta guerra”.
El alcalde de Kiev, Vitaly Klitshcko, explicó en la televisión ucrania que, como resultado del ataque, hubo daños en edificios de viviendas en varios distritos de la ciudad, en las sedes de la delegación de la Unión Europea y del Consejo Británico en Ucrania, en un centro comercial, en una guardería y en la redacción del periódico Ukrainskaya Pravda, entre otros sitios, sin contar las numerosas ventanas con cristales rotos, los incendios por las explosiones y los transportes públicos y automóviles en llamas, por mencionar sólo algunas de las consecuencias generalizadas.
La fuerza aérea ucrania, a cargo de impedir este tipo de ataques, reportó que logró neutralizar –derribar o desviar de su trayectoria con recursos de combate radioelectrónico– 563 drones (con carga explosiva o simuladores), así como un misil hipersónico Kinzhal, siete balísticos Iskander-M y 18 de crucero Kh-101, y reconoció impactos directos en 13 lugares no precisados y 26, afectados por fragmentos de artefactos derribados.
Fuente: La Jornada
