Jesús Utrilla / NV Noticias
La inseguridad alcanzó nuevamente a los templos católicos de la región, luego de que en una capilla de la zona de Tarimoya fuera robada una campana valuada en hasta 30 mil pesos, denunció el párroco de la Catedral de Veracruz, Aurelio Mujica Limón.
El objeto sustraído representa una fuerte pérdida económica para la comunidad, ya que se trata de fieles que trabajan día con día y cuyos recursos son limitados.
De acuerdo con la información proporcionada, el párroco de la capilla, habría localizado el lugar donde se encontraba la campana, aunque no se interpuso denuncia formal ante la Fiscalía, debido a la burocracia y al tiempo que implica el trámite.
Mujica Limón añadió que no se trata de un hecho aislado, pues en lo que va del año al menos tres capillas han sido víctimas de robos, ya sea de campanas, alcancías o incluso daños en ventanas y puertas durante incursiones nocturnas.
El propio recinto también ha sufrido intentos de sustracción de objetos, como ventiladores, extinguidores y dinero en alcancías. Actualmente no cuentan con personal de seguridad privada debido a que los costos resultan elevados para la parroquia.
