Al menos 60 migrantes perecieron cuando su atestado bote de madera se estrelló contra arrecifes muy cerca de la costa de Italia el domingo al amanecer, informó la Guardia Costera italiana.
Las autoridades creen que la cifra de fallecidos podría llegar a 100 porque algunos sobrevivientes dijeron que en el barco había unas 200 personas, dijeron agencias de la ONU.
“Hasta ahora, 80 personas han sido recuperadas vivas —algunas de las cuales lograron llegar a la costa tras el naufragio— y se hallaron 43 cuerpos a lo largo de la costa”, informó el servicio de guardacostas en un comunicado poco antes del mediodía.
El barco transportaba a unas 120 personas y chocó contra las rocas “a pocos metros de la orilla”, dijeron los guardacostas, que añadieron que seguía la búsqueda de otros posibles sobrevivientes.
Previamente, el alcalde de Cutro, Antonio Ceraso, declaró al canal de noticias SkyTG24 que entre los fallecidos había mujeres y niños. Afirmó que la embarcación de madera de los migrantes se había “desintegrado” en medio de las tempestuosas condiciones del mar, con partes de las ruinas esparcidas por unos 300 metros de la costa.
Con la voz entrecortada, Ceraso dijo que había presenciado “un espectáculo que no querrías ver en tu vida… una visión espantosa… que se te queda grabada para toda la vida”.
Los bomberos estaban buscando en el mar en motos acuáticas, pero las duras condiciones dificultaban la operación, dijo el portavoz de los bomberos de Calabria, Danilo Maida.
Los primeros informes de ANSA y otras agencias de noticias italianas hablaban de 27 cadáveres arrastrados por la corriente hasta la playa y de otros encontrados en el agua. La agencia de noticias italiana Adnkronos dijo que los migrantes atrapados en el naufragio procedían de Irán, Pakistán y Afganistán, mientras que ANSA afirmó que procedían de Irán, Irak, Afganistán y Siria.
Fuente: Milenio
