Jesús Utrilla / NV Noticias
El fortalecimiento de la fiscalización estatal permitirá incrementar los ingresos propios de Veracruz durante 2027, particularmente mediante la revisión del cumplimiento de obligaciones fiscales de empresas, hoteles y establecimientos que operan a través de plataformas digitales, señaló Ramón Ortega Díaz, integrante del Instituto Veracruzano de Especialistas en Finanzas (IVEF).
Al analizar el proyecto de presupuesto estatal para el próximo año, dijo que contempla alrededor de 185 mil millones de pesos, frente a los aproximadamente 177 mil millones de pesos autorizados para 2026. Destacó que uno de los aspectos relevantes es el crecimiento proyectado de la recaudación propia, sin que se contemplen aumentos en las tasas de los impuestos estatales.
Explicó que el impuesto sobre la nómina, cuya tasa permanece en 3 por ciento, tendrá una mayor recaudación estimada, situación que atribuyó a los mecanismos de fiscalización implementados por la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), mediante cruces de información con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Explicó que cuando las autoridades detectan diferencias entre el número de trabajadores registrados ante el IMSS y los reportados para el pago del impuesto sobre la nómina, pueden enviar requerimientos a las empresas para que regularicen su situación y cubran los adeudos correspondientes, incluso de ejercicios anteriores.
Otro rubro bajo revisión es el impuesto al hospedaje, debido a que algunos establecimientos no estarían cumpliendo con sus obligaciones fiscales conforme a sus ingresos. También mencionó a los prestadores de servicios de alojamiento mediante plataformas digitales, principalmente Airbnb, entre los contribuyentes sujetos a estas revisiones.
En cuanto a los municipios, Ortega Díaz indicó que algunos ayuntamientos actualizaron sus valores catastrales, lo que podría elevar la recaudación del impuesto predial. Además, mencionó incrementos en el impuesto sobre traslación de dominio, particularmente en municipios de la zona metropolitana, como Medellín, donde la tasa pasó a 2.5 por ciento.
