Jesús Utrilla / NV Noticias
Las alteraciones en los patrones del clima están provocando pérdidas de hasta 70 por ciento de los frutos del café antes de que alcancen su madurez, además de favorecer la incidencia de enfermedades que pueden debilitar las plantas e incluso ocasionar su muerte, advirtió Rosalio López Morgado, investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP).
Explicó que las variaciones atípicas de temperatura, las lluvias prolongadas y los periodos de sequía alteran el desarrollo del cafeto, desde la floración hasta la maduración de los frutos. Estas condiciones generan estrés hídrico y provocan que las plantas produzcan flores y frutos fuera de los periodos habituales, lo que dificulta que puedan completar adecuadamente su ciclo productivo.
“Hay mucha carga en la mata de café de frutos y resulta que ya no los puede llevar a una madurez plena y se pierde pues casi el 70 por ciento de esos frutos. Porque incluso al haber mayor fructificación, eso está altamente correlacionado con la severidad de la roya”.
El especialista detalló que la fructificación excesiva obliga a las plantas a destinar gran parte de su energía al desarrollo de la cosecha, reduciendo los recursos disponibles para fortalecer sus mecanismos naturales de defensa. Esto incrementa su vulnerabilidad ante enfermedades como la roya, que ocasiona defoliación y puede agravar el deterioro del cultivo hasta provocar que las matas se sequen o mueran.
Ante este panorama, el INIFAP desarrolla el proyecto Café y Clima, mediante el cual estudia la interacción entre las características genéticas de las variedades y las condiciones ambientales en distintas regiones productoras. En Veracruz, las observaciones abarcan zonas como Huatusco, Coatepec, Misantla y, posiblemente, Zongolica, además de otras áreas cafetaleras donde se han reportado comportamientos anormales en la producción.
“Estamos viendo la interacción genético ambiental y ver cuáles de las variedades que podamos ver que están plantadas en las regiones que le menciono. Vamos viendo qué variedades no han presentado ese fenómeno de una fructificación abundante, anormal”.
El objetivo es identificar materiales genéticos con mayor tolerancia a las anomalías climáticas y capacidad para recuperarse después de periodos adversos. Aunque todavía no existe una variedad identificada como solución definitiva, destacó que los cafetales bajo sombra presentan mayor resiliencia frente a estas condiciones que aquellos establecidos a pleno sol, por lo que este sistema de producción representa una alternativa para reducir la vulnerabilidad del cultivo.
