La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) señaló de “manera categórica” que no existe autogobierno en ninguno de los 13 centros penitenciarios de la Ciudad de México, como lo señaló la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025.
A través de una tarjeta informativa la SSC precisó que “recibe el diagnóstico con apertura y disposición para analizar sus resultados”, pero que establecerán contacto con la CNDH para conocer con mayor detalle la metodología y los criterios de evaluación empleados, “toda vez que los resultados presentan variaciones significativas respecto a ejercicios anteriores”.
“Lo anterior permitirá contrastar la información y observaciones institucionales en aquellos rubros donde la evaluación no coincide con la información de la que dispone esta Secretaría a través de elementos objetivos que permitan visibilizar las condiciones actuales de los centros penitenciarios”, acotaron.
La corporación capitalina refirió que para garantizar el orden y la gobernabilidad en los centros penitenciarios, así como fortalecer las condiciones para una efectiva reinserción social, desde el inicio de la actual administración se han reforzado las acciones de supervisión, profesionalización del personal.
Destacaron que el personal de seguridad y custodia ha realizado 51 mil 014 inspecciones ordinarias y 295 extraordinarias, estas últimas en coordinación con elementos de la SSC y de instancias federales y locales, para detectar y retirar dispositivos móviles, sustancias prohibidas y otros objetos que representen un riesgo para la integridad física de las personas privadas de la libertad.
También, en coordinación con la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), se instalaron equipos inhibidores de señal celular en diversos centros penitenciarios, con el objetivo de limitar las comunicaciones ilícitas desde el interior de estos espacios.
En cuanto a las evaluaciones de comportamiento, conducta e integración con la población penitenciaria, han realizado traslados por razones de seguridad, para preservar el orden y la gobernabilidad en los centros.
Fuente: La Jornada
