Jesús Utrilla | NV Noticias
La producción de café de Brasil podría alcanzar 74 millones de sacos en el ciclo 2026-2027, frente a los 63 millones del periodo anterior, mientras que Vietnam se encamina a exportar alrededor de 33 millones de sacos, factores que han presionado a la baja las cotizaciones internacionales del aromático, advirtió Cirio Ruiz González, integrante del Consejo Regional del Café de Coatepec y de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Cafetaleras (CNOC) en Veracruz.
Dijo que México debe reducir la dependencia de importaciones de café verde y soluble procedentes de Brasil, Vietnam y otros países, particularmente de productos de menor precio que compiten con la producción nacional. Propuso establecer un límite de un millón de sacos de café robusta importado y que este volumen no represente más de una tercera parte del consumo nacional, además de impulsar que al menos 65 por ciento del café consumido en México sea de origen nacional.
También consideró necesario establecer mecanismos que permitan pagar mejores precios a los productores mexicanos, tomando como referencia para el café convencional el precio promedio de venta al mayoreo del café tostado y molido en el mercado nacional. Asimismo, pidió impedir que café robusta importado sea mezclado con café mexicano para posteriormente comercializarlo como producto nacional.
El integrante de la CNOC planteó además fortalecer la participación de los productores en mercados de mayor valor, como Comercio Justo, orgánico, cafés de alta calidad y de origen, así como destinar recursos en 2027 para que organizaciones cafetaleras puedan comercializar su producción tostada, molida y en otras presentaciones. Señaló que deben cumplirse las disposiciones de la nueva
Ley del Café para generar información confiable sobre producción, consumo, precios de compra al productor, costos de comercialización y diferenciales de exportación. También demandó establecer la Comisión Nacional para el Desarrollo de la Cafeticultura Mexicana, con las funciones previstas en la legislación, y publicar precios de referencia para las compras de café a los productores.
Ruiz González cuestionó además las estimaciones de la Organización Internacional del Café (OIC), al considerar que la reducción proyectada en el consumo mundial no parece creíble y genera un superávit de alrededor de 3 millones de sacos.
El productor señaló que otro elemento que ha influido en las cotizaciones fueron las lluvias registradas durante agosto y septiembre en regiones cafetaleras de Brasil, debido a que incrementaron la humedad durante la floración y el periodo de formación del grano. Sin embargo, advirtió que una eventual intensificación de El Niño durante octubre y los meses siguientes podría modificar nuevamente las perspectivas, al afectar el desarrollo del café brasileño y provocar daños en otras regiones productoras.
