Jesús Utrilla / NV Noticias
Cerca de 900 personas permanecen en lista de espera en Veracruz para recibir un trasplante de órganos. Alberto León Ponce, médico adscrito al Centro Estatal de Trasplantes de la Secretaría de Salud de Veracruz, explicó que existe un rezago en materia de donación, por lo que uno de los principales retos es generar conciencia entre la población para que las personas conozcan que después de fallecer, pueden convertirse en donadores y ayudar a pacientes que requieren un órgano para continuar con su vida. En Veracruz, los órganos y tejidos que concentran parte importante de la demanda son los riñones y las córneas.
Destacó que hablar con la familia es fundamental, ya que ante el fallecimiento de una persona son los familiares quienes intervienen en la decisión final sobre la donación. Por ello, consideró importante comunicar con anticipación cuál es la voluntad de cada persona respecto a sus órganos y tejidos.
“Lo más importante en un proceso de donación de órganos una vez que fallece es platicar con la familia, que son los que toman la decisión última de donar los órganos una vez que uno fallece. También lo puedo yo manifestar y dar a conocer precisamente con todos los familiares”.
León Ponce señaló que también existe un registro nacional para quienes desean expresar formalmente su voluntad de ser donadores, aunque insistió en que hablar del tema dentro de las familias permite que esa decisión sea conocida y considerada llegado el momento.
En particular, destacó que la enfermedad renal crónica representa un problema de salud pública para el estado y que Veracruz registra una de las tasas de mortalidad más elevadas del país por este padecimiento.
Señaló que una persona fallecida por muerte encefálica puede convertirse en donadora de varios órganos y ayudar hasta a siete personas, dependiendo de las condiciones de los órganos y de los criterios médicos establecidos para cada trasplante.
Por ello es necesario combatir los mitos y temores relacionados con la donación, pues muchos de ellos se originan en el desconocimiento sobre el proceso.
