Por Jesús Utrilla
Las viviendas que construye la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) en Veracruz tendrán un precio comercial cercano a los 628 mil pesos, pero los beneficiarios podrán acceder a subsidios de hasta 280 mil pesos, por lo que el monto final a cubrir será de aproximadamente 358 mil pesos.
Jesús Román Santa Cruz Hernández, delegado de la Comisión Nacional de Vivienda para Veracruz y Oaxaca, señaló que el esquema busca facilitar el acceso a una vivienda adecuada para personas que no cuentan con una propiedad y que tampoco son derechohabientes de instituciones como Infonavit o Fovissste.
El financiamiento se determina mediante un estudio socioeconómico y puede establecerse a plazos de 10, 20 o hasta 30 años. El pago mensual no deberá superar una tercera parte del ingreso del beneficiario y se estima que el monto máximo ronde los mil 800 pesos mensuales.
Los desarrollos habitacionales de Veracruz contemplan viviendas tipo dúplex, es decir, dos viviendas distribuidas en una misma edificación, una en la planta baja y otra en la parte superior.
Cada vivienda tendrá aproximadamente 60 metros cuadrados de construcción, con espacios diseñados para cubrir las necesidades básicas de una familia.
Uno de los proyectos más grandes se encuentra en Medellín de Bravo, donde se contempla la construcción de alrededor de 6 mil 500 viviendas.
Los desarrollos habitacionales contemplan la incorporación de servicios básicos como agua potable, drenaje y energía eléctrica. En el caso de la electricidad, se explicó que la infraestructura deberá permitir que los habitantes puedan realizar posteriormente sus contratos individuales de suministro con la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
La instalación y operación de estos servicios involucra también a las autoridades responsables de cada área, por lo que Conavi trabaja dentro del esquema de infraestructura que corresponde a los desarrollos habitacionales.
Ante la preocupación de los habitantes sobre si los nuevos conjuntos tendrán escuelas y otros servicios, explicó que los desarrollos habitacionales deben cumplir con disposiciones urbanísticas que contemplan áreas de donación y espacios destinados a infraestructura y equipamiento.
“Esto permitirá reservar terrenos para instalaciones necesarias para las comunidades, aunque la construcción y operación de escuelas y otros servicios públicos corresponde a las autoridades competentes”.
En el caso de Medellín de Bravo, donde se proyectan miles de viviendas en una primera etapa, también será necesario atender las necesidades que genere el crecimiento de la población en materia de transporte, educación, servicios y vialidades.
Conavi señaló que estas acciones deberán coordinarse con los gobiernos estatal y municipal para garantizar que el crecimiento de los nuevos desarrollos vaya acompañado de la infraestructura necesaria.
El objetivo, además de construir viviendas de bajo costo para sectores que actualmente no tienen acceso a una propiedad, es generar desarrollos habitacionales con condiciones adecuadas de servicios e infraestructura para las familias beneficiarias.
