La administración del mandatario estadundiense Donald Trump está presionando a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para que tome más medidas para impedir que los migrantes indocumentados crucen la frontera de Estados Unidos, después de que las detenciones alcanzaran el nivel más alto de su segundo mandato, reportó este jueves Bloomberg.
El secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional, Marco Rubio, transmitió el mensaje durante una reunión privada con el secretario de Relaciones Exteriores de México, Roberto Velasco, celebrada el miércoles en Washington, según personas familiarizadas con el asunto, que pidieron no ser identificadas porque no estaban autorizadas a hablar públicamente.
La presión está liderada por el asesor de Seguridad Nacional, Stephen Miller, uno de los principales asesores de Trump, y la principal exigencia de Washington es que México impida que sus propios ciudadanos crucen la frontera, según indicaron las fuentes.
Esto plantea una complicación constitucional y jurídica para el gobierno de Sheinbaum, ya que los ciudadanos mexicanos tienen libertad para desplazarse dentro de su propio país, incluso desde los estados más pobres del sur —de donde proceden muchos migrantes— hacia el norte de México y la región fronteriza con el territorio estadunidense.
La migración fue uno de varios temas —entre ellos la lucha contra el tráfico de drogas y la actividad de los cárteles— en los que Rubio pidió una “acción decisiva”, según declaró el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, en un comunicado tras la reunión.
“Gracias al liderazgo del presidente Trump, tenemos la frontera más segura de la historia”, afirmó Lauren Bis, portavoz de la Casa Blanca. “Durante 15 meses, no se ha dejado entrar a ningún inmigrante ilegal en Estados Unidos. Como ha dicho el presidente, también es cierto que los despiadados cárteles controlan vastas extensiones de territorio en México y suponen un peligro para la seguridad de Estados Unidos”.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios. Las renovadas presiones se producen cuando las detenciones a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México han alcanzado sus niveles más altos desde que Trump volvió al cargo en enero de 2025.
Fuente: La Jornada
